En nuestras iglesias es muy común encontrar a personas que creen que su misión como hijos de Dios es establecer el reino de Dios acá en la tierra, pero esta muy lejos de ser verdad. Tal vez lo hayas escuchado de algún predicador o incluso en tu misma iglesia. Pero fíjate que teológicamente esto es incorrecto. No es bíblico. La verdad bíblica dice que la iglesia sólo está llamada a anunciar a Jesús y a manifestar conductas -en sus propias vidas- que muestran a plenitud el reino de los cielos: como la bondad, el amor, la misericordia, etc. Pero no a establecerlo. Jesús mismo nos habla claramente al respecto al decirnos que su reino no está aquí (Jn 18:36). Aquí está su iglesia pero no su reino. Incluso, cuando Cristo muere no establece su reino, él establece una sola cosa sobre la tierra: la era de la gracia. Donde estos últimos dos mil años después de su venida, su sacrificio ha permitido que muchas personas tengan la oportunidad de conocerlo.
Vamos de camino …
En las escrituras, Jesús deja en claro que seremos los herederos de un reino, pero de uno que está por venir (Lc 12:32). Mal interpretamos pasajes de la Biblia como: «el reino de los cielos se ha acercado» (Mt 4:17), creyendo erróneamente que nuestra misión es establecerlo acá. Sin embargo, el término «acercado» sencillamente significa que el reino de Dios se ha «revelado» a nosotros.
¿Cambiarías lo que más anhelas en la vida por la venida de Cristo?
Y fíjate que el diseño de reino que Dios tiene, no es igual al diseño de reino que tenemos los hombres. La idea de Dios de un reino establecido, no es un reino establecido por hombres. Si nosotros quisiéramos establecer el reino de Dios en la tierra, estableceríamos nuestras maneras sobre la gente, lo que creemos que Dios nos mandó a hacer
pero sin hacerlo verdaderamente como Dios quiere. La iglesia es una comunidad, una organización que si bien está bajo el alero de la santidad de Dios, está conformada por seres imperfectos. Por lo tanto, ninguno de nosotros puede establecer justicia. Podemos hablar de ella, predicar de ella o manifestarla de alguna manera, pero no podemos establecerla. El único que puede establecer el reino de Dios es Dios mismo. Jesucristo autónomamente establecerá su reino en el milenio. Debemos sacarnos de la cabeza que debemos establecer el reino de Dios en la tierra, nosotros vamos de camino al reino -no lo traemos- y si de algo debemos cerciorarnos, es si entraremos o no en ese reino.
¿Qué demanda Dios en nuestras vida como una señal clara de que somos salvos?
Las señales son las evidencias de que Dios realmente transformó nuestro corazón. Que nuestra convicción es nuestra conversión. Él tomó los caminos errados de nuestro corazón y los redirigió hacia la cruz. En esta serie de mensajes que lleva por nombre SAT (Santidad, Amor a toda prueba y Total entrega) conoceremos las tres características que tiene un salvo. Las encontramos en la palabra de Dios y analizaremos cada una de ellas.
«Ora de la siguiente manera: Padre nuestro que estás en el cielo, que sea siempre santo tu nombre. Que tu reino venga pronto. Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el cielo» (Mt 6:9-10).
Ni tú ni yo podemos traer el reino de Dios, es Dios mismo quien lo trae. No es solo que Dios se manifieste con su justicia y santidad en nuestras vidas. Más bien, Jesús nos enseña a pedir que este reino humano – este mundo caído- se acabe pronto y venga el establecimiento del Reino eterno de Dios sobre todos los hombres. Me gustaría hacerte una pregunta … ¿Cambiarías lo que más anhelas en esta vida por la venida de Cristo?. El reino de Dios es inminente y se va a manifestar en su tiempo. El dueño de todo lo que existe tiene que venir a reclamarlo. Y cuando esto suceda… ¿Seremos los bendecidos o los maldecidos por el juicio de Dios?. Dios está interesado en
El reino de Dios es inminente y se va a manifestar en su tiempo. Y cuando esto suceda… ¿Seremos los bendecidos o los maldecidos por el juicio de Dios?
que nosotros conozcamos los pormenores de esta inminente venida y del establecimiento de su reino. Pero ¿Cuáles son las características de alguien que estará presente en el reino de Dios? ¿Cómo podemos estar seguros de que estaremos ahí?. Lo que te salva no es confesar que eres cristiano, no es asistir a la iglesia, no es servir al Señor. Nada de eso te salvará. La teología irresponsable y barata nos enseña que podemos confesar a Cristo y ya somos salvos, pero la salvación da frutos, se hace evidente en la vida de la persona que fue salvada y ya no vuelve a ser el misma.
«Dios Padre los conocía y los eligió desde hace mucho tiempo, y su Espíritu los ha hecho santos. Como resultado, ustedes lo obedecieron y fueron limpiados por la sangre de Jesucristo. Que Dios les conceda cada vez más gracia y paz»(1 Pedro 1:2)



